
Hoy he visto a la muerte y me ha dicho que pronto nos reuniremos, que esta deseando tenerme a su lado, que se siento muy sola, llendo de un lado para otro recogiendo almas, al fin y al cabo no son para ella. Pero conmigo es distinto. Quiere que le siga, que sea su discípula en la eternidad, que sea su compañera, amiga e hija, y aprenda todo lo que pueda para un día ocupar su lugar. No es fea y fría como piensan algunos, todo lo contrario, es dulce y calida como el buen vino, lo único frío en ella es su mirada de hielo pero incluso el hielo puede quemar si lo tocas sin guantes. Es la mas bella que he visto en mi vida, una belleza sepulcral, pero belleza al fin y al cabo. Al conocerla me ha sobresaltado un gran interrogante ¿Porque le tienen miedo? Desde que la he visto sólo pienso en el momento de unirme ha ella en ese cálido abrazo que me dará la eternidad. Gracias ha ella seguiré joven por siempre, igual de bella por los siglos. ¿Qué tiene eso de malo? , es lo mejor que me podría haber pasado en estos últimos, años de plena angustia. Por fin, se acabara la tristeza sin explicación, la angustia presente en todo el día y ha todas horas. Y cuando hayan pasado las décadas, los siglos, los milenios, yo estaré allí, sabiéndolo todo de todos. Habré visto como la humanidad se ha destruido como lo ha echo con las demás cosas. Toda la tierra será un país tercermundista, sumido en la miseria, el caos y la destrucción. Para entonces, ella morirá en mis manos y yo ocuparé su lugar, crearé mi propio reino, no dejare que las almas vayan a una u otra dirección, solo se quedaran conmigo. Y lo harán voluntariamente ya que entonces, la vida será tan muerte que se enamorarán de mí y preferirán mi mundo.